| Las exposiciones a productos peligrosos en
el hogar, el lugar de trabajo o la comunidad pueden causar o
exacerbar multitud de enfermedades. Habitualmente, los médicos
tratan las secuelas de tales enfermedades en su práctica
profesional; sin embargo, a menos que se identifique y mitigue
la conexión subyacente con las exposiciones peligrosas,
el tratamiento de las manifestaciones y no de la causa sólo
servirá, en el mejor de los casos, para mejorar el cuadro.
En el peor caso, el olvido de las exposiciones peligrosas puede
hacer que el tratamiento fracase y que permanezca inadvertido
un problema de salud pública de grandes consecuencias.
Las exposiciones ambientales se asocian cada vez con mayor
frecuencia a descensos de las mediciones de la salud, con
resultados que van de subclínicos a clínicamente
catastróficos. Por ejemplo, la exposición a
niveles de plomo que son frecuentes en la población
general se asocia a ascenso de la presión arterial
y a disminución del aclaramiento de creatinina. La
contaminación atmosférica, en relación
con los niveles de ozono y los materiales finamente pulverizados,
se ha relacionado respectivamente con el aumento de las tasas
de ingresos hospitalarios por enfermedades respiratorias y
cardiovasculares y con el aumento de la mortalidad. Las exposiciones
en espacios cerrados al gas radón y al humo de tabaco
ambiental pasivo se han relacionado con mayor riesgo de cáncer
de pulmón.
A menudo, los pacientes desean recibir respuestas a preguntas
muy específicas, tales como: ¿es segura el agua
de nuestra ciudad? ¿puede haber relación entre
mi problema respiratorio y el nuevo aislante que han puesto
en el lugar donde trabajo? Se consulta a los médicos
porque son la fuente de información sobre riesgos sanitarios,
incluidos los químicos, en que más confían
sus pacientes. Por desgracia, son pocos los que poseen conocimientos
de medicina ambiental y laboral algo más que rudimentarios.
Por tanto, es importante que los médicos de atención
primaria puedan reconocer los casos que tienen estos elementos
y tratarlos o remitirlos al lugar adecuado.
|