TERCERA PARTE

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Anexo Nº4
¿Cómo podemos ayudar a los pacientes a dejar de fumar?

Dejar de fumar es un proceso y existen etapas hasta llegar a la detención definitiva. (Tabla A4.1).

En las etapas de acción y mantención son relativamente frecuentes las recaídas, por lo que se considera que éstas también forman parte del proceso. En este sentido, es frecuente que las personas dejen de fumar definitivamente después de 2 a 4 intentos. El rol del médico es ayudar al paciente a moverse de una etapa a otra, avanzando de acuerdo a la situación particular de cada fumador.

La consejería antitabáquica se puede esquematizar en la metodología denominada las cuatro A, por las iniciales de los cuatro pasos que considera: Averiguar, Aconsejar, Ayudar y Acordar seguimiento.

Primera A: Averiguar.

Preguntar a cada persona si fuma. Si lo hace preguntar ¿cuánto?, ¿Por cuánto tiempo? , ¿Estaría dispuesta a dejar de fumar?, ¿Lo ha intentado antes?

Segunda A: Aconsejar.

Decirle al fumador en forma clara y firme, pero amable, que fumar es dañino para su salud personal y la de los que 10 rodean, que da mal ejemplo a las personas de su ámbito de influencia y que debe dejar el cigarrillo.

Tercera A: Ayudar:

Existen diferentes intervenciones, dependiendo de la etapa del proceso de dejar de fumar en que se encuentren.

a) Sí la persona no está lista para dejar de fumar (etapa de precontemplación): pedirle que piense el tema, entregarle un folleto con más información e invitarla a discutirlo más adelante.

b)
Si la persona está insegura (etapa de contemplación): ayudarla a analizar los riesgos de fumar, especialmente aquellas enfermedades relevantes para él, discutir los temores para dejar de fumar y hacerle una invitación para dejar el cigarrillo cuando esté lista.

Tabla A4.1. Etapas del proceso de dejar de fumar

1.- PRECONTEMPLACION
La persona ni siquiera considera la posibilidad de dejar de fumar.
2.- CONTEMPLACION
El fumador piensa en la posibilidad de abandonar el cigarrillo, pero aun está indeciso e inseguro.
3.- PREPARACION
La persona hace algo por dejar de fumar, por ejemplo: fumar una menor cantidad diaria, empezar a fumar más tarde, no.fumar dentro de la casa etc.
4.- ACCION
La persona deja de fumar totalmente y corresponde a los 6 primeros meses de abstinencia.

5.- MANTENCION
Es la etapa que va más allá de loS 6 meses de detención.

c) Si la persona está lista (etapa de preparación): se planea una estrategia para dejar de fumar. Se enfatizan los beneficios de dejar de fumar, y se discuten los temores que la persona pueda tener y su manejo. Se establece un convenio formal donde se fija la fecha para dejar de fumar ("Día D"), en un plazo breve.

Los casos con mayor adicción a la nicotina se caracterizan porque empiezan a fumar temprano en la mañana, fuman 20 ó más cigarrillos al día y, en intentos previos, han presentado síntomas de privación (Tabla A4-2). Los sustitutos de la nicotina han permitido mejorar los resultados en forma significativa en estos pacientes.

Cuarta A: Acordar seguimiento

El seguimiento permite disminuir las recaídas de los fumadores. En él se discuten las situacio- nes de riesgo de recaída, se estimula la mantención de la abstinencia, y se trata de involucrar a la familia para el manejo del entorno social.

Terapia de sustitución nicotínica

Puede ser muy efectiva en el control de los síntomas de abstinencia y está indicada en aque llos fumadores dependientes, sobre todo si en intentos previos han tenido síntomas de privación tabáquica.

La administración de nicotina no elimina los deseos de fumar y sólo debe emplearse como un elemento de apoyo al plan general de ayuda al paciente. Su indicación aislada del contexto de un programa para dejar de fumar resulta ineficaz y desprestigia su utilidad.

Para esta terapia, que debe iniciarse en el "Día D" y mantenerse por un período de 1 a 3 meses, en Chile se dispone de dos presentaciones: chicles (Nicotinell) y parches (Nicotinell y Nicokit). El empleo de uno u otro producto depende de las preferencias individuales.

Los chicles contienen 2 mg de nicotina por unidad. Se recomienda masticarlos lentamente para una mayor absorción oral y evitar así trastornos digestivos. Habitualmente se necesitan alre- dedor de diez chicles diarios en los más fumadores, usándolos ya sea frente a las urgencias por fumar o bien programadamente cada 1 a 2 horas.

Tabla A4.2. Síndrome de privación tabáquico

1.- Intranquilidad
2.- Urgencia por fumar
3.- Disminución de la capacidad de concentración
4.- Irritabilidad
5.-Trastornos del sueño: insomnio de despertar precoz o hipersomnia
6.-Aumento del apetito
7.- Tendencia a aumentar de peso
8.- Trastornos digestivos: malestar abdominal y alteraciones del tránsito intestinal

Los parches, por su parte, están disponibles en tres tamaños y dosis: de 30, 20 y 10 cm2 que liberan 21, 14 y 7 mg de nicotina en 24 horas, respectivamente. Se emplea un parche por vez que se reemplaza cada 24 horas, rotando la posición en las extremidades y el tronco para evitar la irritación de la piel. El tratamiento se mantiene por un período de 6 a 12 semanas, comenzando habitualmente con el parche de 30 cm2 eh los grandes fumadores y cambiando a los de dosis menores cada 2 a 4 semanas.

Otras medidas terapéuticas:

  • Hipnosis: puede ser una ayuda a la terapia, siempre que se realicen varias sesiones.
  • Acupuntura: no ha demostrado ser mejor que el placebo, pero se podría utilizar como coadyuvante de la terapia.
  • Medicamentos ansiolíticos: no han demostrado mejorar la eficacia de los tratamientos. Pueden estar indicados en casos individuales.
  • Medicamentos antidepresivos: podrían estar indicados en fumadores con antecedentes depresivos o que se deprimen en el curso de la terapia.
  • Terapia grupal: mejora la relación costo-beneficio y cobertura de los tratamientos. Por su dinámica, permite un mejor "enganche" de los fumadores al interactuar con sus pares.

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Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias