Anexo
Nº 6
Ventilación Mecánica
La obstrucción
al flujo aéreo persistente puede deteriorar el
intercambio gaseoso, y fatigar los músculos respiratorios,
provocando una insuficiencia respiratoria habitualmente
hipercápnica, que puede requerir ventilación
mecánica.
Los objetivos de la ventilación mecánica
en este contexto clínico son corregir las alteraciones
del intercambio gaseoso, aliviar el trabajo respiratorio,
y recuperar la fatiga muscular.
Indicaciones
de ventilación mecánica
1.
Acidosis respiratoria progresiva.
2. Hipoxemia grave que no se corrige
con oxigenoterapia.
Ventilación
Mecánica No Invasiva |
Ventilación Mecánica
Invasiva |
- Paciente conciente, cooperador
- Hemodinaminia estable
- Secreciones bronqueales escasas
|
- Paciente con compromiso de
consciencia
- Hemodinamina inestable o
paro cardiorespiratorio
- Secresiones bronqueales abundantes
que obligan a intubación traqueal
- Fracaso de ventilación
mecánica no invasiva
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1. Ventilación
mecánica invasiva
Este tipo de soporte
ventilatorio cumple plenamente con los objetivos previamente
descritos y está avalado por muchos años
de uso. Sin embargo, por requerir de intubación
endotraqueal, está asociada a complicaciones
potencialmente graves (lesiones laringotraqueales, aspiración,
neumonía, atelectasia, barotrauma, inestabilidad
hemodinámica etc.) por lo que debe utilizarse
por el plazo más breve posible.
Inicio de la
ventilación
Durante las primeras
48 horas se recomienda utilizar modalidades que aseguren
una ventilación eficiente con un mínimo
de trabajo respiratorio. En este sentido la modalidad
asistido-controlada es la preferida. Si se deja al paciente
gatillando el respirador hay que asegurarse que ello
no le significa un esfuerzo excesivo.
Uno de los factores que inciden en el aumento del trabajo
respiratorio de estos pacientes es una gran hiperinsuflación
pulmonar con aumento de la presión positiva intrínseca
al final de la espiración. Esto puede ser contrarrestado
con el uso de broncodilatadores, de un tubo endotraqueal
de diá- metro mayor o igual de 8 mm, aumentando
el tiempo espiratorio, o aplicando una presión
positiva extrínseca al final de la espiración
(PEEP).
Mantención
y retiro de la ventilación mecánica
Al cabo de las primeras
48 a 72 horas un. gran número de pacientes puede
extubarse sin dificul. tad. El resto debe ventilarse
con una modalidad que sea confortable, que no requiera
sedación y que acelere la desconección.
La modalidad de presión de soporte parece cumplir
con estos propósitos.
Para el retiro de ventilación mecánica
se han probado diversos métodos en los últimos
años. Sin embargo, ninguno de ellos ha mostrado
una ventaja significativa por sobre el sistema de "tubo
en T".
2. Ventilación
mecánica no invasiva
Esta modalidad de ventilación
mecánica se puede realizar sin intubar al paciente,
lo que representa una gran ventaja ya que con ello disminuyen
las complicaciones asociadas a la intubación
traqueal. Por sus características, es posib:e
usarla en forma precoz, intermitentemente, y sin alterar
la comunicación con el paciente. Sin embargo,
es menos eficiente que la ventilación mecánica
invasiva en la mejoría del intercambio gaseoso,
y requiere de mayor tiempo de supervisión por
el personal médico y de enfermería. Sus
potenciales complicaciones son; lesiones faciales por
presión de la máscara, vómitos
y aspiración.
Requisitos para
implementarla
1.
Personal médico y de enfermería entrenados
en esta técnica.
2. Unidad de cuidados intensivos o
intermedios.
3. Capacidad de iniciar una ventilación
mecánica invasiva en caso de fracaso de la ventilación
no invasiva.
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