Dr.
Victorino Farga C.
El Dr. Styblo inicia
su informe con una evaluación del Programa de
Control de la Tuberculosis. Dice que Chile es uno de
los pocos países del mundo en el cual el problema
de la tuberculosis ha seguido disminuyendo en forma
continua en los últimos años. Esto le
permite señalar que nuestro país está
acercándose a la llamada "fase de eliminación
de la tuberculosis", a la que se llega cuando la
incidencia anual de todos los casos es menor de 20 por
100.000.
La tuberculosis ha disminuido en promedio un 4,5% anualmente
en los últimos años en Chile, en tanto
que la incidencia de casos BK (+) se ha reducido 7%
por año durante los últimos 12 años.
Sin embargo, esas mejorías son muy desuniformes,
ya que hay 6 provincias que mantienen tasas anuales
de 35 a 40/100.000 (Arica 73, Iquique 71 y Osorno 56,
en 1995).
Enseguida, el Dr. Styblo hace un análisis de
cada uno de los componentes del programa:
Tratamiento: señala
que las cohortes de enfermos que inician un tratamiento
(1995), son incompletas porque no se incluyeron todos
los casos diagnosticados en cada período (en
realidad se refieren a cohortes semestrales). Por otra
parte, los porcentajes de abandonos y de fallecidos
son inusualmente elevados, de tal modo que las tasas
de curaciones (inactivos) son insatisfactorias.
Observa que los índices de curación de
10 Servicios de Salud, que comprenden el 40% de la población
del país, oscilaron entre 57 y 78% y que en la
Región Metropolitana la tasa de curaciones fue
del 79%, pero con grandes variaciones (entre 57 y 76%
en 5 de las 6 áreas). La primera prioridad actualmente
debe ser la de mejorar las tasas de curación
en la Región Metropolitana, Viña del Mar,
Valparaíso, Arauco, Arica y O'Higgins.
Resistencia: la resistencia
inicial a las drogas antituberculosas se ha mantenido
alrededor del 10% en los últimos 25 años
en Chile. El Dr. Styblo mostró gran preocupación
por el fenómeno de la multi-resistencia, especialmente
por la primaria. Por otra parte, la resistencia adquirida,
aunque se ha mantenido porcentualmente, ha visto disminuir
los casos de multi-resistencia desde 40% en los años
80 a 27% en el período 1993-95.
A continuación hace algunas recomendaciones para
mejorar el Programa Nacional de Control de la Tuberculosis.
RECOMENDACIONES
I. Mejorar la
calidad del tratamiento del enfermo B IK (+)
Los dos índices
a considerar son:
1. Una tasa de conversión de
la baciloscopía a los 2 meses > 90%.
2. Una tasa de curaciones > 85%
En opinión del Dr. Styblo el esquema primario
para la tuberculosis bacilífera que tenemos en
Chile, en el cual el tratamiento inicial con 4 drogas
diarias tiene una duración de sólo un
mes, tiene algunas desventajas:
a) Al mes de tratamiento el 40% de los casos BK(+) sigue
siendo posititivo. Como por lo menos el 4% de ellos
tiene resistencia primaria a la isoniacida, en la segunda
fase, cuando aun tienen una elevada población
bacilar, quedarán con monoterapia con rifampicina,
pudiendo fracasar y desarrollar una multi-resistencia.
b) Un solo mes de pirazinamida es insuficiente para
matar todos los bacilos tuberculosos que están
dentro de los macrófagos. Como la vida media
de éstos es bastante prolongada, cuando posteriormente
se desintegren, liberarán gérmenes virulentos,
lo que puede determinar alzas inconvenientes en la población
bacilar, especialmente peligrosas en los pacientes que
hacen tratamientos irregulares.
Por estas razones, recomienda adoptar el es quema recomendado
por la OMS y la UICTER, basado en la administración
de las 4 drogas iniciales durante los primeros 2 meses,
con una duración total del tratamiento de 6 meses.
En lo que se refiere a los enfermos con lesiones no
avanzadas (tuberculosis pulmonares con bacteriología
negativa y la mayoría de las formas extrapulmonares
y de las tuberculosis infantiles) no se pronunció
sobre la conveniencia de mantener o modificar nuestros
esquemas actuales. Tampoco se definió respecto
a nuestro tratamiento secundario para recaídas
y abandonos.
II. Evitar a toda costa la resistencia bacteriana
Existe gran preocupación
actualmente, a. nivel internacional, por el aumento
de la resistencia bacteriana simultánea a isoniacida
y a rifampicina). De ahí el énfasis en
administrar todos los medicamentos en forma totalmente
supervisada (DOTS) y de evitar a toda costa cualquier
irregularidad en el tratamiento.
Pero, además, el Dr. Styblo se refirió
a la resistencia primaria como otro factor que puede
determinar multi-resistencia. Propuso utilizar el método
de cultivo radiométrico (BACTEC) o alguno de
los más modernos y hacer un cultivo inicialmente
en todos los casos con baciloscopía positiva,
de modo de identificar precozmente en una o dos semanas
a los que tengan algún grado de resistencia primaria,
con tiempo para hacer los ajustes más apropiados
de esquema.
III. Modificaciones en el programa de localización
de casos
Actualmente el
rendimiento de la baciloscopía ha ido descendiendo
(1,2% en 1996, es decir poco más de un caso positivo
por cada 100 exámenes efectuados). Cree que ha
llegado el momento de:
1. Limitar la pesquisa a consultantes
espontáneos que sean tosedores por más
de 3 semanas de duración.
2. Focalizar la petición de
baciloscopías en los grupos sospechosos y en
los que consultan sólo por síntomas respiratorios.
También enfatizó el rol creciente del
médico en el diagnóstico. Cada vez con
más frecuencia será este profesional el
que al enfrentarse con el paciente en el nivel primario
tendrá la responsabilidad de indicar el examen
de mayor rendimiento diagnóstico. Sin embargo,
señaló que no debería cambiarse
aún la actual normativa de pesquisa amplia, incluyendo
a los que consultan con y por síntomas respiratorios,
a cargo de todos los profesionales de la salud, en las
regiones del país con alta incidencia de tuberculosis.
3. Limitar los cultivos a los casos
más sospechosos de tuberculosis, especialmente
a los portadores de lesiones radiológicas. Hizo
el comentario que con lo que se ahorraría con
el actual exceso de exámenes bacteriológicos
indiscriminados, se podría comprar más
de un equipo BACTEC.
En conversaciones privadas
el Dr. Styblo amplió algunas de las recomendaciones
que envió posteriormente por escrito al Ministerio
de Salud. Mi interpretación de ellas es la siguiente:
El Programa de Control de la Tuberculosis está
siendo exitoso, pero al acercarse a la fase de eliminación
de la enfermedad y al disminuir progresivamente el número
de enfermos, deben afinarse algunas de las acciones
actuales:
1. Reforzar el esquema primario adoptando
las recomendaciones internacionales y dándole
un rol más preponderante en el tratamiento a
los médicos especialistas.
2. Mantener la localización
de casos primordialmente en el nivel primario, pero
focalizando los recursos en los consultantes más
sospechosos, es decir en aquellos que consultan por
síntomas respiratorios, limitando los cultivos
a los portadores de lesiones radiológicas, a
los contactos, tuberculosis extrapulmonares y niños.
3. Introducir el BACTEC como método
para acortar el tiempo de los cultivos y de los estudios
de sensibilidad.
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