CONSENSO
NACIONAL EN ENFERMEDAD PULMONAR
OBSTRUCTIVA CRONICA (EPOC)
La Enfermedad Pulmonar
Obstructiva Crónica (EPOC) se presenta como
uno de los trastornos respiratorios de mayor impacto
en la población adulta. En algunos países
industrializados ya ha alcanza- do cifras alarmantes
y se la considera un problema de salud pública
cuya magnitud sigue una tendencia creciente. Es la
cuarta causa de muerte en los EE.UU.. donde; mientras
la mortalidad por enfermedades cardíacas y
accidentes vasculares ha ido declinando, la mortalidad
por EPOC aumentó en alrededor de 33% entre
1979 y 1991.(1) De acuerdo a fuentes del Instituto
Nacional de Estadísticas, en Chile mueren unas
1.700 personas al año por esta enfermedad y
la tasa de mortalidad por EPOC en nuestro país
es de 16,9 por 100.000 habitantes mayores de 15 años.
Por eso, resulta llamativo
el relativo escaso interés que los especialistas
y médicos generales chilenos han mostrado por
la EPOC si se la compara con el Asma, a juzgar por
la gran profusión de cursos simposios y congresos
dedicados a esta última en los últimos
15 años. Probablemente, una de las razones
sea que tratándose de dos enfermedades de prevalencia
más o menos parecida, la mortalidad de la primera
supera varias veces a la del Asma, favoreciendo así
una visión más pesimista sobre los resultados
de las inteIVenciones terapéuticas y del manejo
de la EPOC.
Teniendo esto en consideración,
parece muy oportuna y necesaria la iniciativa de la
Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias de
convocar a los especialistas de todo el país
a pronunciarse en un Consenso Chileno de EPOC, consignando
sus acuerdos en un documento que sirva de orientación
al médico no especialista que se ve enfrentado
a la necesidad de manejar la mayor parte de los pacientes
con EPOC. Tanto a ellos como a nuestros alumnos debemos
trasmitirles un mensaje más optimista.
No son muchas las
ocasiones en que podemos cambiar el curso de una enfermedad
crónica y con la EPOC podemos hacerlo. Podemos
cambiar el fatídico curso de deterioro del
VEF" si logramos que nuestro paciente deje de
fumar.(2-3) Podemos prolongar la vida de nuestros
enfermos hipoxémicos con una adecuada indicación
de oxigenoterapia.(4) También podemos mejorar
su calidad de vida con las diversas herramientas de
tratamiento sintomático, incluyendo la rehabilitación
respiratoria, tal como se exponen en el texto del
Consenso y sus anexos.
Sin duda, el Consenso
ha sido también muy útil para los especialistas.
En efecto, la revisión sistematizada de su
contenido tuvo como base los pronunciamientos previos
de las Sociedades norteamericana y europea de Enfermedades
Respiratorias, pero los especialistas hicieron significativos
aportes originales y de adaptación a nuestro
medio. La etapificación de la efermedad que
distribuye 4 grupos más homogeneos de pacientes
que los tres de los consensos extranjeros, es un ejemplo
de ello. Pero probablemente lo más importante
de este trabajo colectivo fueron los acuerdos alcanzados
-no sin dificultades- en la nomenclatura de este complejo
patológico y condiciones asociadas.
El término
"bronquitis crónica obstructiva",
por ejemplo, fue objeto de los más serios reparos,
no sólo por tratarse de un término inexacto
sin que porque además induce a confusión
respecto de la naturaleza de su sustrato anatómico,
tal como se expresa en el capítulo de nomenclatura
y definiciones. El texto no traduce, sin embargo,
la intensa discusión sostenida entre quienes
proponían erradicar definitivamente esta denominación
y aquellos que, aceptando las objeciones planteadas,
argumentaron en su favor por tratarse de un término
consagrado internacionalmente desde hace casi cuatro
décadas. Se propuso el nombre de "bronquiolitis
obstructiva" o el de "bronquiolitiscrónica
de adulto" empleado por Jeffery, pero se acordó
evitar confusiones con la introducción de nuevos
términos y el Consenso menciona la condición
sin calificarla.
Por otra parte, en
Chile, desde hace varios años hemos venido
empleando la descripción' de un trastorno funcional,
limitación crónica del flujo aéreo
o LCFA, como un diagnóstico clínico,
casi siempre referido a lo que en todo el mundo se
conoce como EPOC. El Consenso ha querido dejar claramente
establecido que ambos términos no son sinónimos.
En la EPOC se pueden distinguir dos componentes patológicos
que coexisten en grado variable en la mayoría
de los pacientes, uno a nivel alveolar y el otro bronquiolar,
pero ambos tienen una idéntica traducción
clínica, siendo indistinguibles en su historia
natural, pronóstico y manejo, por lo que se
los considera como una sola entidad clínica,
La limitación crónica del flujo aéreo,
en cambio, es un trastorno funcional común
a una variedad de enfermedades, por lo que no es recomendable
que se le use como una expresión diagnóstica.
La publicación "in extenso" del Consenso
en este número de la Revista Chilena de Enfermedades
Respiratorias es una manifestación de la voluntad
de su editor y de las autoridades de nuestra Sociedad
de darle una amplia difusión en la comunidad
médica, objetivo que sólo se logrará
en toda su magnitud si los especialistas, usando todas
las tribunas a que tenemos acceso, amplificamos esta
difusión especial- mente hacia los colegas
que trabajan en el nivel primario de salud. De nosotros
depende que este enorme esfuerzo de una gran cantidad
de especialista que le dedicaron un tiempo inapreciable
tenga un destino superior: el paciente con EPOC.
Dr. Patricio
González G
REFERENCIAS
1.-
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KILEY J P, ALTOSE M F, BAILEY W C, BUIST A S et al.
Effects of smoking intervention and the use of an
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